🇪🇸 Spanish · A1–B1 · Chapter 45 of 48

Capítulo 45: La enfermedad

Don Quixote — tap any word for its meaning, or tap a sentence to see it in English.

Capítulo 45: La enfermedad

Llegó el otoño, con sus días grises y su viento frío. Una mañana, don Quijote no se levantó de la cama. Tenía fiebre, y sus manos temblaban.

El ama corrió a buscar al médico del pueblo. Don Quijote durmió seis días casi sin despertar. Hablaba en sueños de Dulcinea, de Rocinante, de batallas antiguas. La sobrina no se apartaba de su cama.

Rocinante, en el establo, casi no comía. El pobre caballo también parecía triste y cansado.

El cura, el barbero y Sansón Carrasco venían cada tarde a verlo. Se sentaban junto a la cama, en silencio, y esperaban.

—¿Qué tiene, señor médico? —preguntó el cura, preocupado—. El médico lo miró mucho tiempo antes de responder.

—No es una fiebre del cuerpo —dijo, por fin—. Es una fiebre del alma: don Quijote se muere de tristeza.

—¿De tristeza? —preguntó Sansón, sorprendido—. —Sí —dijo el médico—. Un hombre puede morir de tristeza, igual que de cualquier otra enfermedad.

Sancho, al oír esto, se puso a llorar en la cocina. —Yo lo maté con mis palabras —decía Sancho a Teresa—. Yo le conté que él había perdido, y su corazón no lo resistió.

—No digas eso —respondió Teresa—. Él estaba enfermo desde hace mucho tiempo, Sancho.

En el pueblo, todos hablaban en voz baja del caballero enfermo. Nadie iba a la plaza a reír o a cantar. Las mujeres del pueblo rezaban por él cada noche. El pueblo entero esperaba, en un silencio triste.

Al séptimo día, algo cambió. Don Quijote abrió los ojos, y su mirada ya no era la misma. Parecía tranquilo, como alguien que ha vuelto de un largo viaje.