🇪🇸 Spanish · A1–B1 · Chapter 38 of 48
Capítulo 38: Roque Guinart
Don Quixote — tap any word for its meaning, or tap a sentence to see it in English.
Capítulo 38: Roque Guinart
Cerca de Barcelona, el camino pasaba por un bosque oscuro y peligroso. De repente, un grupo de hombres armados rodeó a don Quijote y Sancho. Eran bandoleros.
Sancho tembló de miedo. Pero su capitán levantó la mano, y todos los hombres pararon.
El capitán miró a don Quijote con sorpresa. —¿Es usted don Quijote de la Mancha? —preguntó el capitán—. —Sí, señor, ese soy yo —dijo don Quijote—.
—Yo leí su historia en un libro —dijo el capitán—. Me llamo Roque Guinart. Soy el capitán de estos hombres.
Don Quijote sonrió, orgulloso. —Entonces usted también conoce mis aventuras —dijo don Quijote—. —Las conozco bien —dijo Roque Guinart—.
Roque Guinart no era un hombre malo. Era un hombre que la vida había llevado por un mal camino. También él, hacía años, había tenido un sueño diferente.
—Todos tenemos un sueño, señor —dijo Roque Guinart—. El mío ya no es posible. Pero el suyo, don Quijote, todavía vive.
Esa noche, don Quijote y Sancho comieron con los bandoleros, cerca del fuego. Los hombres de Roque Guinart trataron a don Quijote con honor. Nadie se rió de él ni una sola vez.
Durante tres días, don Quijote vivió entre los bandoleros. Ellos eran hombres peligrosos, pero también generosos con don Quijote y Sancho. Mucha gente los miraba, curiosa, desde lejos. Sancho ya no tenía tanto miedo.
Al tercer día, Roque Guinart habló con don Quijote. —Ahora los voy a acompañar hasta Barcelona —dijo Roque Guinart—. Con nosotros, nadie va a atacarlos en el camino.
Los bandoleros llevaron a don Quijote y Sancho hasta las puertas de la ciudad. Allí, Roque Guinart dijo adiós con respeto. —Que Dios lo proteja, don Quijote —dijo Roque Guinart—.
Don Quijote y Sancho entraron solos en Barcelona, ya de noche. La ciudad dormía, pero mañana los esperaba algo que ninguno de los dos había visto nunca.